A continuación van a conocer un poco sobre el clima organizacional, van a comprender un poco mas el concepto, van a tener algunos tips, ideas de juegos para el grupo de trabajo, el porque este tema, porque la mayoría de nosotros pasamos la mayor parte del tiempo en el trabajo es como nuestro segundo hogar, por tanto que el ambiente de trabajo, la relación con nuestros compañeros sea agradable hace que nuestro espirito emprendedor, innovador, que el despertar cada día sea mas ameno.
No necesitas tener claro el concepto, ni necesitas estar laborando, esto te ayudara para ampliar la imaginaron, guardar lo mejor de este blog para cuando crees empresa o para convertirse en un buen empleado; de igual manera la buena comunicacion, el buen trato lo debemos emplear en todos los aspectos de nuestras vidas, el saber relacionarnos esta en el diario vivir, lo que quiero con esto es que los que son jefes, encargados, lideres, o están es ese peldaño de sus vidas tengan cuenta que lo principal en una organización es el ser humano, tomémonos el tiempo de pensar en cada una de esas personas que están haciendo creer su organización que son las que hacen que eso valga la pena.
A partir de ese momento te vas a dar cuenta de lo bonito que es ser un buen jefe o por lo menos crear un buen clima laboral con diferentes actividades, desde la formación, capacitación, salidas familiares, paseos, actividades ludicas y un sin fin de ideas que no olvidaras.
El clima laboral no es
otra cosa el medio en
el que se desarrolla el trabajo cotidiano. La calidad de este clima influye
directamente en la satisfacción de los trabajadores y por lo tanto en
la productividad
empresarial. Si eres capaz de conseguir una mayor productividad con un buen clima laboral,
tienes todo lo necesario para conseguir grande éxitos en tu empresa.
De aquella manera,
mientras que un buen clima se orienta hacia los objetivos generales, un mal
clima destruye el ambiente de trabajo ocasionando situaciones de conflicto,
malestar y generando un bajo
rendimiento.
La calidad del clima laboral se
encuentra íntimamente relacionado con el manejo social de los
directivos y las ventajas y desventajas del liderazgo empresarial, con los comportamientos
de los trabajadores, con su manera de trabajar y de relacionarse, con su
interacción con la empresa, con las máquinas que se utilizan y con las
características de la propia actividad de cada uno.
Propiciar un buen clima laboral es responsabilidad de la alta
dirección, que con su cultura y con sus sistemas de gestión,
prepararán el terreno adecuado para que se desarrolle. La organización de la empresa deberá estar pensada, entre otras cuestiones, para generar
un buen ambiente de trabajo para todos los empleados.
Las políticas de personal
y de recursos humanos la mejora de ese ambiente con el uso de técnicas precisas
como escalas
de evaluación para medir el clima laboral.
La satisfacción
laboral y el entusiasmo con el que realizan sus tareas los empleados son
factores decisivos para la empresa. La buena (o mala) predisposición de las
personas influye de forma directa en la calidad de los productos o servicios.
¿Estás teniéndolo en cuenta al conducir a tu equipo de trabajo?
1.Asigná
correctamente los puestos de trabajo.Cada
trabajador debe ocupar un puesto adecuado a su perfil. ¿El candidato está
preparado para ese trabajo? ¿Le gusta? ¿Se siente cómodo? Si no es así, puede
que se aburra o que no pueda realizarlo con éxito. Ver nota "La persona indicada".
2.Hacé participar a
la gente en la toma de decisiones.Elton
Mayo (1880-1949), psicólogo y sociólogo especializado en organizaciones,
constató que involucrando a las personas en las decisiones, mejoraban sus
resultados. Promové la comunicación en todas direcciones. Escuchá las
propuestas de tu equipo y, de ser posible, ponelas en práctica.
3.Brindá autonomía. Delegar de forma eficaz genera confianza en
el equipo de trabajo. El hecho de tener cierto margen de libertad para el
desarrollo de las tareas es una fuente importante de motivación. Ver nota
"Delegar: 7 claves".
4.Garantizá un
ambiente de trabajo positivo.Intentá
mejorar la convivencia laboral. Si existen conflictos en el equipo, es un buen
momento para que intervengas. Escuchar y actuar es una forma de demostrar que
te preocupa el ambiente laboral. Ver nota "Espacios que alimentan la creatividad".
5.Brindá
oportunidades de desarrollo.Al
conocer las áreas de interés de cada persona, podés ofrecerles posibilidades
para que amplíen sus capacidades o se mantengan actualizados. Por ejemplo, una
maestría paga por la empresa, un curso de idiomas, entrenamiento en un software
específico, etc.
6.No minimices la
importancia del salario.El salario no es un
factor que produzca motivación por sí mismo, pero si no es congruente con el
mercado, la actividad, el puesto, e incluso con las posibilidades de
presupuesto de la empresa, será un elemento clave de insatisfacción, que
difícilmente pueda neutralizarse.
7.Mejorá el lugar
físico de trabajo.Garantizá que tus empleados estén
cómodos en el espacio de trabajo, sea una oficina, un taller, un comercio o una
oficina móvil. Esto implica que tengan los elementos adecuados para realizar
sus tareas. Desde una calculadora hasta un correcto software de gestión. ¿Una
cafetera quizá? ¿Un aire acondicionado? ¿Mejor iluminación? Ver nota "5 espacios que no pueden faltar"
8.Negociá los
objetivos con tu equipo.Cuando las metas y
los objetivos se establecen en conjunto los trabajadores se sienten más
comprometidos. Al hacerlos partícipes de la formulación, se tienen en cuenta
sus expectativas y capacidades, lo que produce un mayor incentivo por
alcanzarlos.
9.Premiá a tu equipo
por un trabajo bien hecho.Cuando los
objetivos se cumplen, es importante reconocerlo. Hay diversos incentivos que
pueden ser efectivos de acuerdo a los que cada empleado privilegie: un regalo,
un franco extra, días de vacaciones adicionales, una promoción o un premio
económico.
10.Instaurá políticas
flexibles.Una de las ventajas de las pymes, a
diferencia de organizaciones de mayor tamaño, es que podés conocer a los
empleados. Este conocimiento es información valiosa para motivar a tu equipo de
trabajo, pudiendo brindarles flexibilidad dónde más lo aprecian: horario
flexible o adaptado a las necesidades, trabajo desde casa un día a la semana o
teletrabajo, jornada reducida, etc. Sé creativo para encontrar las políticas
que mejor funcionan para tu equipo.
Los expertos consideran que, con gran frecuencia, en la mayoría de
las organizaciones prevalece alguno de estas cuatro
clases de ambientes laborales:
1.Autoritario
Se da en las empresas en las que la dirección no confía en sus
empleados, por lo que se establece un sistema organizativo en la que la mayor
parte de las decisiones se toman en la cima de la organización, sin contar con
los trabajadores. Las interacciones entre superiores y los
subordinados son escasas y la comunicación muy deficiente.
2.Paternalista
Existe una cierta confianza y cordialidad entre los distintos
estamentos de la empresa, pero falta una verdadera comunicación entre la
dirección, las líneas jerárquicas intermedias y los empleados.
En este tipo de organizaciones priman las estructuras muy rígidas,
las posibilidades de promoción son escasas y los empleados, por lo general, no
se sienten suficientemente identificados con la filosofía, misión y objetivos
de su propia empresa.
3.Consultivo
Es cuando la dirección tiene bastante confianza en sus
empleados. Por este motivo, aunque las decisiones importantes se toman en la
parte alta de la estructura jerárquica, los empleados tienen también un cierto
nivel de autonomía en algunas cuestiones. Existe un nivel de comunicación
aceptable en todos los ámbitos y prevalecen las actitudes dinámicas y la
proactividad.
4.Participativo
Es el sistema ideal que todas las organizaciones deberían tomar
como modelo porque existe una plena confianza en los empleados por parte
de la dirección. La mayor parte de decisiones se toman en consenso, la
comunicación está muy presente y los empleados se sienten identificados con la
empresa, muy motivados y convencidos de que se encuentran en un lugar ideal
para progresar personal y profesionalmente.
Para que
un trabajador rinda, para que alcance todo su potencial, debe tener las
condiciones adecuadas. No basta únicamente con que se la proporcione la
formación y las herramientas necesarias. Hace falta también que esté cómodo en
su trabajo y en el entorno, que se sienta valorado y, sobre todo, que las relaciones
con su compañeros y jefes sean cordiales y basadas en la confianza mutua.
Una de las mejores estrategias
empresariales en términos de resultados, es aquella donde se fusionan competencias
naturales con buenos ambientes de trabajo. Esta fórmula, tiene como
resultado la satisfacción laboral de trabajadores que a su vez lleva a que
se eleven resultados, eficiencia y el compromiso.
De modo que el tener trabajadores
felices, hace que estos se esmeren por la organización en la que trabajan y por
ende realicen mejor sus funciones. Es por esto, que uno de los
componentes básicos para el éxito empresarial es un ambiente de trabajo
positivo, que sea acorde con los gustos de los trabajadores para que
estén cómodos y den lo mejor de sí mismos para el bien de la organización.
Descubra si su lugar de trabajo es un
sitio positivo con 10 señales generales para identificar ambientes
laborales agradables.
1. Valores morales positivos: Una organización con objetivos específicos
orientados a conseguir resultados de manera honesta y sincera, hace que los
valores organizacionales sean correctos y sus trabajadores se sientan a
gusto al saber que sus funciones no atentan contra ningún comportamiento social.
2. Atmosfera relajada y
productiva: Una oficina o lugar de trabajo
positivo, lucha por que sus empleados se sientan apreciados
y valorados a todo momento, lo que hará que su eficiencia aumente.
Actitudes y señales como el: temor, dominio, acosos o intimidación,
están ausentes y generalmente son organizaciones que valoran a las
personas que salen de los parámetros tradicionales y que son creativas e
innovadoras.
3. Compromiso con la excelencia: Una organización con un ambiente laboral
agradable se caracteriza por constantemente retar a sus empleados y les
ponen metas altas, lo que hace que los trabajadores sientan que su
trabajo es necesario y por ende valorado. Entonces en la medida que
los empleados cumplan sus metas y objetivos, el ambiente de trabajo va a ser
cada vez mejor y va a haber reconocimiento empresarial frente a su
gestión.
4. Comunicación directa y
sincera: Un ambiente de trabajo positivo
se caracteriza por tener trato honesto y sincero entre compañeros de
trabajo. Es importante evitar cualquier tipo de hipocresía, o malos
comentarios y en la medida que las críticas sean hechas de
manera constructiva, surtirán un mejor efecto, no sólo en torno a los
resultados de la compañía, sino en el ambiente laboral del equipo de
trabajo.
5. Cooperación y apoyo: Un ambiente de trabajo positivo tiene actitudes
cordiales y de camaradería entre compañeros. Esto es importante en le
medida que al momento que un empleado tiene algún tipo de problema o no sepa
realizar una tarea, si existe una actitud positiva en la oficina, esto
se podrá resolver con capacitación y ayuda de un colega, ya sea de la
misma área o de otra diferente.
6. Sentido del humor: Un ambiente de trabajo positivo siempre se
caracterizará por que sus integrantes se diviertan y realicen
actividades de integración, ya sea sólo entre ellos, o por medio de eventos
corporativos. Este tipo de empresas generalmente tiene áreas comunes con
actividades, juegos o herramientas para que sus empleados pasen un rato
agradable en sus horas de descanso.
7. Compresión y
entendimiento: Un ambiente laboral positivo da
facilidades a sus trabajadores para que puedan faltar al trabajo si tienen
cualquier tipo de calamidad domestica. No sólo provee el permiso para
ausentarse, sino que se mantiene al tanto de la situación por la que está
pasando el empleado.
Este entendimiento por parte de
compañeros y jefes, hace que el trabajador se sienta valorado y aceptado, no
sólo como parte de una empresa, sino como un individuo dentro de un grupo
social.
8. Motivación empresarial: Todo ambiente de trabajo positivo tiene algún tipo
de motivación para sus empleados si se llegan a cumplir las metas propuestas en
cualquier ámbito. Un premio, así sea sencillo en cuanto a su forma, es muestra
que un lugar de trabajo es positivo.
Esta motivación se traduce la mayoría
de las veces en buenos resultados, lo que a su vez genera buen ambiente laboral
debido al reconocimiento empresarial.
9. Énfasis en salud, familia y
ambiente: Una compañía que se preocupa por la
salud de sus empleados mediante controles, asistencias médicas o inclusive
enfermerías locales, es una empresa que se preocupa por tener un ambiente
positivo.
El no prohibir malos hábitos como
fumar o tomar dentro de la oficina, son ejemplo de ambiente laborales que no
piensan en forma positiva por la salud de sus empleados.
Un ambiente positivo se preocupa por
la alimentación de sus empleados y por que realicen prácticas saludables
durante sus vidas, ya que de esta forma no sólo disminuirán el absentismo laboral,
sino que tendrán trabajadores sanos, saludables y felices, lo que lleva a que
sean más productivos y eficientes.
10. Oportunidades de ascenso y
capacitación: Una empresa que ofrezca oportunidades
para avanzar profesionalmente y para capacitar a sus empleados, siempre tendrá
características de un ambiente de trabajo positivo.
Esto hará que no sólo los empleados
se sientan motivados frente a su trabajo, generando un buen ambiente en la
oficina, sino que también los jefes se encuentren a gusto con el proceso que
están llevando a cabo sus trabajadores, resultando en una oficina positiva, con
interés fijos en cumplir a cabalidad los objetivos de la compañía.
Número de participantes: 4 equipos pequeños
o más.
Material necesario: diferentes puzles para
cada grupo.
Reglas: divide a todos los participantes en
grupos pequeños con el mismo número de integrantes. Entrega a cada grupo un
puzle diferente con el mismo nivel de dificultad. El objetivo es ver qué grupo
logra completar su puzle más rápido. Peeeero... algunas piezas están mezcladas
con las de los puzles de otros grupos. Es cosa de cada equipo idear una forma
de recuperar esas piezas, ya sea por medio de la negociación, el trueque, el
intercambio de miembros del equipo, etc. Decidan lo que decidan, tendrán que
hacerlo en grupo.
Objetivo: esta
actividad se centra principalmente en las habilidades de solución de problemas
y liderazgo. Puede que unos miembros del equipo destaquen sobre otros, pero es
importante recordar que todo el grupo tiene que llegar a un acuerdo antes de
tomar la decisión.
2. Verdades y mentiras.
Duración: 10-15
minutos.
Número de participantes: 5 o más.
Material necesario: ninguno.
Reglas: pide a todos que se sienten en círculo
mirando hacia el centro. Pide a todos los participantes que piensen en tres
datos reales sobre ellos y uno falso. El falso sebe ser realista, no
extravagante. Desplázate por el círculo y pide a cada persona que diga los tres
datos reales y el falso por orden aleatorio, sin revelar cuál es el falso.
Cuando algunos hayan compartido sus datos, los demás tendrán que adivinar
cuáles son los datos falsos.
Objetivo: se
trata de un juego excelente para romper el hielo, especialmente en equipos
nuevos. Ayuda a impedir la formación de prejuicios sobre los compañeros y
ofrece a los más introvertidos la misma oportunidad de compartir algunos datos
sobre ellos mismos.
3. Dibujo a ciegas.
Duración: 10-15
minutos.
Número de participantes: 2
personas o más.
Material necesario: fotos, bolígrafos y
papel.
Reglas: divide a los participantes en
parejas. Pídeles que se sienten espalda con espalda. Da a un miembro de la
pareja el bolígrafo y el papel, y al otro, la foto. La persona que tenga la
foto tendrá que describir la imagen a su compañero sin decir realmente lo que
es. Por ejemplo, si la imagen es un gusano en una manzana, no se puede decir:
"Dibuja una manzana con un gusano en ella". La persona que tenga el
bolígrafo y el papel dibujará lo que crea que represente la imagen según la
descripción verbal. Establece un límite de tiempo de unos 10 o 15 minutos.
Objetivo: se trata
de una actividad centrada en la interpretación y la comunicación. Al acabar el
dibujo, es interesante ver cómo el dibujante interpreta la descripción del
compañero.4
4. Esto es mejor que
aquello.
Duración: 15-20
minutos.
Número de participantes: cualquiera.
Material necesario: 4 objetos o más.
Reglas: escoge 4 objetos o más que sean
diferentes (o los mismos objetos con aspectos diferentes). Divide a los
participantes en equipos con la misma cantidad de miembros. Describe una escena
en la que cada grupo tenga que resolver un problema usando solo esos objetos.
Puede ser algo como "te encuentras en una isla desierta" o
"tienes que salvar al mundo de Godzilla". Pide a cada equipo que
ordene los objetos por orden de utilidad en dicha situación y que, además, lo
argumenten.
Objetivo: este
ejercicio inspira la creatividad del equipo en la solución de problemas. La
idea es no poner situaciones muy sencillas, para que no resulte obvio cuáles
son los objetos más útiles.
Estas actividades y juegos en equipo no solo
se supone que son educativos, sino también divertidos. Ayudan al equipo a
aprender de los demás: cómo piensa, trabaja, soluciona problemas y se divierte
cada uno.
Para animar a tu equipo a que
aprenda de los demás sin tener que escuchar un coro de quejidos, aquí tienes 13
juegos para fomentar el espíritu de equipo a los que querrán jugar una y otra
vez:
1.El juego de las
posibilidades.
Duración: 5-6
minutos.
Número de participantes: uno o
varios grupos pequeños.
Material necesario: objetos al azar.
Reglas: estupendo juego en equipo de 5 minutos
de duración. Entrega un objeto a una persona de cada equipo. Tendrán que
levantarse de uno en uno y demostrar cómo se usa el objeto en cuestión. El
resto del equipo tiene que adivinar lo que está haciendo el jugador que se ha
levantado. Este jugador no puede hablar y la demostración debe ser de ideas
originales y quizá absurdas.
Objetivo: este
ejercicio en equipo inspira la creatividad y la innovación personal.
2.Ganador/perdedor.
Duración: 5-6
minutos.
Número de participantes: 2 personas o más.
Material necesario: ninguno.
Reglas: el jugador A le cuenta algo negativo
de su vida al jugador B. Puede ser un recuerdo personal o laboral, pero tiene
que ser cierto. El jugador A tendrá que hablar de la misma experiencia, pero
centrándose únicamente en los aspectos positivos. Después, el jugador B le
ayudará a explorar el lado positivo de la experiencia negativa. A continuación,
los roles se cambian.
Objetivo: los
participantes aprenden a reformular juntos las situaciones negativas en
experiencias de aprendizaje.
3.Mezcla de objetivos.
Duración: 1-2
minutos.
Número de participantes: todo el que quiera.
Material necesario: ninguno.
Reglas: este es un juego que no dura
mucho tiempo, ideal para quien busque una extraordinaria forma de fomentar el
espíritu de equipo sin salir al exterior. Antes de una reunión, haz que la
mayor cantidad posible de participantes dé un paseo y cuente qué espera aportar
a la reunión. Si lo deseas, ofrece un premio a la persona que hable con más
gente y otro para la persona que de hecho aporte lo que contó.
Objetivo: mejora
la productividad de la reunión y hace que los asistentes piensen en cómo van a
contribuir, en lugar de limitarse a pensar en lo que van a sacar de la reunión.
4.La búsqueda del tesoro.
Duración: > 1
hora.
Número de participantes: 2 equipos pequeños
o más.
Material necesario: bolígrafo y papel.
Reglas: divide al grupo en equipos de 2
personas o más. Elabora una lista de tareas ridículas para que cada equipo las
haga en grupo. Entre las tareas puedes incluir sacarse una autofoto con un
extraño, sacar una foto a un edificio u objeto que se encuentre fuera de la
oficina, etc. Entrega la lista a cada equipo, junto con un plazo máximo en el
que deben completar todas las tareas. Gana quien complete la mayoría de las
tareas en el menor tiempo. (Si quieres, puedes crear tu propio sistema de
puntuación según la dificultad de las tareas).
Objetivo: se
trata de un excelente ejercicio para fomentar el espíritu de equipo que ayuda a
romper los grupillos de la oficina al fomentar el trabajo entre personas de otros
equipos, departamentos o círculos sociales.
* Dato curioso: en
Wrike realizamos una búsqueda del tesoro utilizando nuestra propia herramienta
para registrar las tareas. ¡Comprueba cómo hemos
utilizado Wrike para divertirnos!
5.Nudo humano.
Duración: 15-30
minutos.
Número de participantes: 8-20 personas.
Material necesario: ninguno.
Reglas: pide a todos que se levanten y formen
un círculo mirando hacia el centro, hombro con hombro. Pídeles que estiren el
brazo derecho y tomen la mano de alguien de enfrente. A continuación, diles que
saquen el brazo izquierdo y agarren otra mano al azar de otra persona situada
enfrente. En un plazo de tiempo determinado, el grupo tendrá que desenredarse
los brazos sin soltar las manos. Si el grupo es demasiado grande, haz varios
círculos pequeños para que los grupos compitan entre ellos.
Objetivo: este
juego se basa en gran medida en una buena comunicación y trabajo en equipo.
Además, deriva en cantidad de conversaciones divertidas para los ratos libres
en el lugar de trabajo.
6.El cuadrado perfecto.
Duración: 15-30
minutos.
Número de participantes: 5-20 personas.
Material necesario: una cuerda larga con los
extremos atados uno al otro y una venda para cada participante.
Reglas: pide a los participantes que se
levanten y formen un círculo para sostener la cuerda. A continuación, pide a
todos que se pongan la venda en los ojos y dejen la cuerda en el suelo. Pídeles
que se alejen un poco del círculo. Luego pídeles que vuelvan e intenten formar
un cuadrado con la cuerda sin quitarse la venda de los ojos. Pon un límite de
tiempo para que compitan. Para hacerlo incluso más difícil, pide a algunos
miembros del equipo que permanezcan en silencio.
Objetivo: este
juego se centra en el fomento de unas buenas habilidades de comunicación y
liderazgo. Al pedir a algunos de los participantes que no hablen, este juego
también requiere confianza entre los miembros del equipo, ya que tendrán que
guiar a los demás en la dirección correcta.
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7. El campo de minas.
Duración: 15-30
minutos.
Número de participantes: 4-10
personas (número par).
Material necesario: varios objetos que se
puedan llevar en la mano y varias vendas para los ojos.
Reglas: busca un espacio abierto, como un
aparcamiento vacío o un parque. Coloca los objetos (conos, pelotas, botellas,
etc.) aleatoriamente en el espacio abierto. Pide que formen parejas y designa a
una persona de cada pareja para que se ponga la venda en los ojos. La otra
persona debe guiar a su compañero para que cruce el espacio de un lado a otro
sin pisar los objetos, utilizando únicamente sus indicaciones verbales. La
persona que se ha puesto la venda en los ojos no puede hablar. Para hacerlo más
difícil, crea rutas específicas por las que tengan que pasar las personas con
la venda.
Objetivo: este
juego se centra en la confianza, la comunicación y la escucha eficaz. Esta
actividad puede ser un excelente juego para realizar en la playa.
8.La caída del huevo.
Duración: 1-2
horas.
Número de participantes: 2 grupos pequeños o
más.
Material necesario: artículos de oficina
variados.
Reglas: crea grupos de entre 3 y 5 personas
cada uno y entrega un huevo fresco a cada equipo. Coloca apilados todos los
artículos de oficina. Los participantes tendrán entre 15 y 30 minutos para
crear un artilugio alrededor del huevo con los artículos de oficina que lo
protegerá de la caída. Entre los artículos de oficina puedes incluir cinta
adhesiva, lápices, pajitas, utensilios de plástico, material de embalaje,
periódicos y gomas elásticas. Cuando acabe el tiempo, tira los huevos protegidos
desde el segundo o el tercer piso del edificio y comprueba qué huevos
sobreviven a la caída.
Objetivo: este
juego clásico es excelente (y confuso) para fomentar la participación de todos.
Se emplean las habilidades de trabajo en equipo y solución de problemas para
unir a los miembros de grupo. Cuantas más personas participen, mejor. Te
divertirás un huevo fomentando el espíritu de equipo. Asegúrate de contar con
provisiones de huevos por si alguien lo rompe (¡arg!) durante el proceso de
construcción.